Tengo miles de fotos de vos, pero creo que las palabras van mucho mejor porque siempre fuiste un hombre que las usaba muy poco. Podría poner las selfies que te sacaste con mi ipod a escondidas, o algunas concentradísimo delante de la compu, o directamente cuando posabas feliz haciendome mil caras a la cámara, pero no. 

Lo más importante que dejaste en todos nosotros fue tu fuerza, tu testarudez. No cualquier hombre se calza los zapatos ajenos y los lleva con templanza. Vos elegiste ser abuelo, ser nono, cuando podrías no haberlo sido. Elegiste ser padre de quien te necesitó, formándolo como persona y sacándolo adelante cuando no tenías obligación. Fuiste la personificación de las inquietudes del saber: nos enseñaste que siempre hay que aprender, que hasta último momento tenemos que preguntarnos todo y querer saber y entender. 

Sufriste, venciste, luchaste, ganaste. Le hiciste frente a cualquier pronóstico y seguiste por mucho tiempo. No conociste los prejuicios y repudiaste al que los profesaba. Y así te voy a recordar. Con una sonrisa, con algún Aria de fondo. Nunca en silencio. Nunca irracional. Siempre en movimiento. Sensible. 

Gracias por ser mi Nono, gracias por ser una de las personas más fieles que conocí en mi vida. 

Te vamos a extrañar tantísimo.